Participar en una licitación pública en Chile o cerrar un contrato comercial de gran envergadura suele ser un momento decisivo para el crecimiento de cualquier negocio para lo que muchas veces es necesario presentar una caución para asegurar el cumplimiento. En este escenario, entender a fondo la garantía técnica vs boleta de garantía bancaria es necesario.
Para la mayoría de los emprendedores y dueños de negocios en el país, aquí surge una encrucijada.
Tradicionalmente, la única respuesta conocida era acudir al banco de siempre; hoy, el ecosistema fintech ofrece alternativas ágiles que están democratizando el acceso a las compras públicas.
A continuación, analizamos ambas herramientas.
La boleta de garantía bancaria es el instrumento tradicional por excelencia en el mercado chileno.
Se trata de un documento emitido por una entidad bancaria donde esta se compromete a respaldar económicamente a tu empresa (el tomador) frente a un tercero (el beneficiario, que puede ser un organismo del Estado u otra empresa privada).
Su objetivo es simple: garantizar que cumplirás con las obligaciones de un contrato o el mantenimiento de una oferta. Si fallas, el beneficiario cobra el dinero al banco.
Sin embargo, el funcionamiento de este instrumento esconde una letra chica que frena a muchas pymes.
En la banca tradicional, la boleta de garantía suele emitirse con cargo a una línea de crédito o utilizando fondos propios de la empresa:
Puedes profundizar sobre los requisitos bancarios en nuestra guía sobre qué es una boleta de garantía y cómo tramitarla.
En los últimos años, el concepto de garantía técnica ha cobrado una fuerza imparable.
Se trata de un instrumento financiero de respaldo emitido por instituciones financieras no bancarias, como Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) o plataformas Fintech.
Las garantías técnicas cumplen exactamente el mismo propósito legal y normativo que una boleta bancaria: asegurar el pago rápido y efectivo frente a un incumplimiento, siendo documentos pagaderos a la vista e irrevocables.
La gran revolución tecnológica es su modelo de acceso. Al tramitar una garantía técnica, no necesitas inmovilizar tu capital en efectivo.
En lugar de congelar millones de pesos, tu negocio simplemente paga una comisión o prima por el servicio de emisión, conservando su liquidez intacta para operar, comprar materiales o pagar sueldos.
Además, al emitirse con firma electrónica avanzada, son documentos 100% digitales y aceptados por ley en plataformas oficiales.
Para conocer más sobre su marco normativo, te invitamos a revisar nuestro artículo sobre qué son las garantías técnicas para licitaciones.
Dependiendo de en qué etapa del proceso estás y qué necesita el mandante, hay distintos tipos, entre ellos:
Una empresa de consultoría, por ejemplo, puede estar postulando a tres o cuatro licitaciones distintas al mismo tiempo.
Con boletas bancarias, tendría que bloquear capital en cada una. Con certificados de fianza, puede emitir todos sin descapitalizarse, pagar una prima y seguir operando con normalidad.
Si optas por una garantía técnica, el proceso es más sencillo de lo que parece:
Para aprender a buscar y evaluar licitaciones antes de emitir tu garantía, el artículo de Maxxa sobre cómo buscar licitaciones paso a paso puede ser un complemento útil.
Elegir bien el instrumento de garantía es un paso, pero el crecimiento de una pyme depende de tener el ecosistema financiero ordenado. Y Maxxa puede resultar tu mejor aliado.
Maxxa no solo te ayuda a emitir garantías técnicas para licitacionesde forma 100% digital. También ofrece financiamiento para capital de trabajo, con créditos en cuotas desde $2.000.000 hasta $90.000.000 pensados para que las pymes puedan operar, invertir y estabilizar su flujo de caja sin depender exclusivamente del banco.
Y si lo que necesitas es orden interno, el software de gestión gratuito permite administrar facturación, conciliación bancaria, cobranza automática e inventario, todo desde un mismo lugar.
Es el tipo de respaldo que muchos emprendedores buscan, ¡y está al alcance de la mano!
Sí. Las garantías se emiten con firma electrónica avanzada y son plenamente válidas para su uso en Mercado Público.
En general, los requisitos de las fintech y SGR son menos estrictos que los de los bancos. El análisis depende de la solidez del proyecto y la empresa, no necesariamente del historial bancario. Es una de las razones por las que las garantías técnicas son más accesibles para pymes jóvenes.
El capital inmovilizado puede limitar la capacidad de una pyme para invertir en su crecimiento, realizar compras de inventario, contratar personal o enfrentar imprevistos. Afecta directamente su flujo de caja y su capacidad de reacción en el mercado.