Si te encuentras gestionando una empresa, participando en licitaciones públicas o simplemente necesitas entender qué es este certificado, en esta guía completa, te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre el Certificado F30.
El Certificado F30, también conocido como Formulario F30, es un documento oficial que entrega la Dirección del Trabajo y que acredita que una empresa está cumpliendo con sus obligaciones laborales y previsionales frente a sus trabajadores.
En la práctica, se utiliza para demostrar que una empresa ha pagado correctamente cotizaciones de AFP, salud, seguro de cesantía, y también que ha respetado derechos como vacaciones, finiquitos e indemnizaciones. En otras palabras, es una radiografía del cumplimiento legal de un empleador.
Es un documento clave en procesos donde se exige transparencia y regularidad laboral, como las licitaciones públicas, contratos con empresas privadas de gran tamaño o auditorías internas.
Este certificado no solo cumple una función administrativa: también tiene un valor estratégico.
Presentar un F30 vigente y limpio puede marcar la diferencia a la hora de competir por una licitación, cerrar un acuerdo comercial o sortear sin problemas una fiscalización de la Dirección del Trabajo.
Sirve para:
El Certificado F30 lo debe solicitar cualquier empleador, contratista o subcontratista que necesite acreditar que está al día con las leyes laborales y previsionales chilenas.
Esto incluye tanto a empresas grandes como a pymes que prestan servicios o ejecutan obras para terceros.
Es especialmente relevante en estos casos:
En resumen, si gestionas una empresa que contrata personas y quieres mantener buenas relaciones con tus mandantes —y con la Dirección del Trabajo—, este certificado debe estar en tu radar.
Puedes pedir el F30 de dos maneras: en línea (lo más rápido y eficiente) o de forma presencial en una oficina de la Dirección del Trabajo. Acá te explicamos ambos caminos.
Para obtener el certificado de forma digital, debes ingresar al sitio web de la Dirección del Trabajo y seguir estos pasos:
En un plazo máximo de 48 horas hábiles, recibirás el certificado que acredita el cumplimiento de tus obligaciones laborales y previsionales.
Ventajas: es gratis, rápido y lo haces 100% online, sin moverte de la oficina.
Si prefieres el trámite en persona o tienes alguna situación especial, también puedes hacerlo directamente en una oficina de la Dirección del Trabajo.
Antes de iniciar la solicitud, asegúrate de cumplir con estas condiciones:
Además, debes tener todas tus cotizaciones previsionales al día, incluyendo pagos a AFP, Isapre o Fonasa, seguro de cesantía y cualquier otra obligación laboral.
Si tienes alguna deuda, el sistema lo detectará y el certificado saldrá como “no conforme”.
No contar con un F30 vigente y conforme puede sonar a un simple pendiente administrativo, pero puede ser importante especialmente si tu empresa está involucrada en contratos formales.
Estas son algunas de las principales implicancias:
Conclusión clara: tener el F30 al día no solo es cumplir con la ley, es proteger la operación, la reputación y la continuidad comercial de tu negocio.
Si haces la solicitud en línea, es totalmente gratuito. En cambio, si prefieres gestionarlo de forma presencial, el trámite tiene un costo de $2500 CLP.
Puedes pedirlo por un período de entre 1 y 6 meses, según tus necesidades.
No es obligatorio para todas, pero sí altamente recomendable si tu empresa participa en licitaciones públicas, presta servicios a grandes organizaciones o desea demostrar cumplimiento laboral de forma proactiva.
El sistema lo detecta automáticamente, y tu certificado saldrá como “no conforme”. Para obtener un F30 limpio, debes regularizar cualquier deuda previsional pendiente.
Sí. El trámite puede ser gestionado por un representante legal debidamente registrado en el portal Mi DT.
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