En los últimos meses, la llamada “Ley de Transferencias” se ha convertido en uno de los temas más comentados entre emprendedores, pymes y personas que reciben pagos a través de transferencias bancarias.
Lo cierto es que esta medida forma parte de la Ley de Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias y apunta a fortalecer el control sobre los movimientos financieros que podrían corresponder a actividades económicas no declaradas.
No crea un impuesto nuevo, pero sí establece nuevas obligaciones para bancos y entidades financieras, que deberán informar al Servicio de Impuestos Internos ciertos patrones de transferencias cuando se superan determinados umbrales.
Entender cómo funciona la norma, a quién afecta realmente y qué debes hacer si tienes un negocio, formal o en proceso de formalización, es fundamental para evitar problemas y tomar decisiones con tranquilidad.
Porque no se trata de alarmarse, sino de saber cómo adaptarse a las reglas del juego y asegurar el correcto cumplimiento tributario en Chile.
La nueva Ley de Transferencias Bancarias en Chile se enmarca en la Ley 21.713, conocida como Ley de Cumplimiento de las Obligaciones Tributarias, que fortalece las herramientas de fiscalización tributaria del SII.
Una de sus medidas más visibles es el monitoreo de transferencias bancarias y abonos que superen ciertos umbrales, para detectar posibles actividades económicas no declaradas.
En la práctica, esto significa que las instituciones financieras deben reportar al Servicio de Impuestos Internos (SII) información sobre cuentas que reciben un número elevado de abonos de distintas personas, lo que puede indicar ingresos tributables no formalizados.
No se trata de un nuevo impuesto, sino de un mecanismo de fiscalización tributaria y control de evasión de impuestos.
La Ley 21.713 introduce una batería de ajustes a las normas tributarias en Chile para reducir la evasión y elusión, y mejorar el cumplimiento normativo.
Entre sus objetivos centrales están: asegurar el cumplimiento tributario, combatir la informalidad y facilitar la regularización de deudas con el SII.
La Ley de Cumplimiento Tributario entrega al SII nuevas facultades para acceder a información bancaria agregada, calificar operaciones como elusivas con control judicial posterior, y focalizar la fiscalización del SII en sectores de alto riesgo de evasión.
Además, explicita que la entidad fiscalizadora debe combinar control con asistencia y educación tributaria, fomentando la formalización de negocios.
La llamada Ley de Transferencias busca, principalmente, tres cosas: monitorear operaciones financieras que puedan corresponder a actividades económicas informales, desincentivar la evasión de impuestos y promover la formalización de ingresos.
El foco está en aquellos contribuyentes que reciben muchos abonos de diferentes personas, sin iniciar actividades ni emitir boletas o facturas.
El impacto de la Ley de Transferencias se siente especialmente en quienes venden por redes sociales, marketplace o grupos de WhatsApp, y reciben pagos solo vía transferencias bancarias sin declarar los impuestos asociados.
Para estos casos, el SII utilizará el reporte de operaciones como insumo para su proceso de fiscalización y eventual auditoría fiscal, en línea con su plan de combatir la evasión y el comercio informal.
El corazón de esta nueva Ley de Transferencias Bancarias está en el umbral de 50 transferencias y otros límites de reporte al SII.
De acuerdo a la información oficial y a la normativa asociada, las instituciones financieras deben informar al SII cuando:
Estos límites se aplican a cuentas de personas naturales o jurídicas con domicilio o residencia en Chile, y consideran distintos tipos de cuentas (corriente, vista, ahorro, etc.).
No se reportan abonos entre cuentas del mismo titular ni conceptos como devoluciones de impuestos o pagos desde fondos propios, según ha aclarado el SII.
En resumen, el umbral de 50 transferencias funciona como una alerta bancaria: si se supera el límite mensual o semestral de transferencias o abonos de diferentes personas, el banco informa al SII para que pueda revisar la situación tributaria del titular.
La Ley de Transferencias o abonos no está pensada para perseguir a quienes solo reciben pagos ocasionales familiares o actividades solidarias; el propio SII ha señalado que estos casos no serán objeto de fiscalización automática.
El foco principal son los contribuyentes que, recibiendo muchos movimientos de dinero, podrían estar desarrollando actividades económicas sin formalizar un negocio ni declarar los ingresos.
En la práctica, el impacto de la Ley de Transferencias recae sobre: emprendedores que venden productos o servicios mediante redes sociales, pymes informales que operan solo con transferencias bancarias, y negocios que registran ingresos tributables de manera sistemática sin cumplir las normas tributarias en Chile.
Para quienes ya están inscritos, emiten documentos y declaran correctamente, el cambio es más bien informativo: sus operaciones ya están alineadas con el sistema.
Superar el límite de transferencias bancarias no significa, por sí solo, recibir una multa inmediata o una sanción tributaria automática.
Lo que ocurre es que el banco reporta la información de la cuenta al SII, y esa data se incorpora al registro y revisión de operaciones que el servicio utiliza para su proceso de fiscalización.
Si el SII detecta inconsistencias entre los abonos reportados y lo que declaras como ingresos (o que simplemente no estás registrado como contribuyente), puede iniciar acciones de control, solicitar antecedentes o incluso abrir una auditoría fiscal.
En caso de evasión de impuestos reiterada o ingresos elevados no declarados, pueden derivarse sanciones tributarias, multas por incumplimiento y, en situaciones más graves, la calificación de delito tributario.
Para no quedar atrapado en una fiscalización del SII por simple desorden, lo clave es ordenar la formalización de ingresos y su documentación.
Algunas buenas prácticas son:
Herramientas de gestión financiera como Maxxa ayudan a tener un mejor control de los ingresos, centralizar información y anticipar posibles desbalances entre lo que vendes, lo que entra a tu cuenta y lo que efectivamente declaras al SII.
Uno de los mensajes más claros detrás de la ley 21.713 Chile es que ya no basta con “vender por transferencia” sin dejar rastro tributario.
Si tus operaciones financieras muestran que tienes ingresos tributables recurrentes, el paso lógico es formalizar un negocio, iniciar actividades ante el SII y alinearte con el marco regulatorio vigente.
El proceso para iniciar actividades económicas en Chile se realiza en línea, mediante la plataforma del SII, donde defines el giro, tipo de contribuyente y régimen tributario. En este artículo puedes ver cómo iniciar actividades.
Una vez formalizado, corresponde emitir facturas o boletas por cada venta o servicio prestado, lo que permite registrar y respaldar los movimientos de dinero que aparecen como abonos y transferencias en tu cuenta.
Contar con soluciones como Maxxa, que integran control de flujo de caja y gestión de documentos tributarios, facilita mucho este proceso porque conectas tus operaciones bancarias con la emisión de boletas y la contabilidad, reduciendo el riesgo de errores al declarar los impuestos.
La declaración de renta es el cierre natural del ciclo de ingresos tributables que observa la Ley de Transferencias bancarias.
Cuando inicias actividades y emites documentos, esos ingresos forman parte de tu renta personal o de los ingresos brutos de tu empresa, y se consideran en el cálculo de impuestos anuales o mensuales según el régimen.
El proceso implica registrar ventas, gastos y créditos, y luego presentar las declaraciones respectivas (formulario 22 para renta anual, formularios mensuales si corresponde) en los plazos establecidos por la normativa tributaria chilena.
El SII cruza esa información con otros registros, incluyendo el reporte de operaciones financieras, para verificar que la obligación tributaria se cumpla y no haya evasión de impuestos.
Si tus cuentas bancarias muestran un volumen importante de movimientos de dinero no consistente con lo que declaras, aumentan las probabilidades de que el SII te contacte para solicitar antecedentes o iniciar un proceso de regularización.
De nuevo, un buen sistema de control financiero como Maxxa te ayuda a alinear lo que facturas, lo que entra a la cuenta y lo que finalmente declaras, reduciendo brechas y riesgos.
Es un conjunto de reglas dentro de la Ley 21.713 que obliga a bancos y otras instituciones a informar al SII cuando una cuenta recibe muchos abonos y transferencias de distintas personas, como señal de posible actividad económica no declarada.
No declaras “las transferencias” como tales, sino los ingresos tributables que representan esas operaciones financieras; si los abonos corresponden a ventas de productos o servicios, debes emitir boletas o facturas y declararlos en tus impuestos.
Los bancos envían información del titular (nombre, RUT, datos de la cuenta) y la cantidad y montos de los abonos cuando se superan los umbrales definidos, pero no se informa quién hizo cada depósito individualmente.
Tu banco informará tu cuenta al SII como parte de un reporte masivo, y el servicio evaluará si corresponde tomar acciones de control según tu situación tributaria; no implica una sanción inmediata, pero sí mayor atención.
En paralelo a estas medidas, la banca chilena sigue incorporando herramientas de seguridad, como autenticación biométrica y doble verificación de identidad, para asegurar transferencias seguras y prevenir fraudes, lo que complementa el objetivo de trazabilidad financiera.
La Ley de Transferencias no pretende complicar la vida de quienes cumplen, sino hacer más visible la informalidad y ordenar el ecosistema de pagos digitales que hoy mueven buena parte de la economía.
Si entiendes qué es la Ley de Transferencias, conoces el límite de transferencias bancarias, formalizas tu actividad y declaras correctamente, el reporte al SII por transferencias será solo un dato más en tu historial, no un problema.
Para las pymes y emprendedores que están profesionalizando su operación, apoyarse en soluciones como Maxxa para monitorear flujos, documentar ingresos y tener un “termómetro” claro de la salud financiera es una forma concreta de adelantarse a la fiscalización y proteger su negocio a largo plazo.
Mantenerte informado, revisar periódicamente el sitio web del Servicio de Impuestos Internos (SII) y alinear tus movimientos bancarios con tus declaraciones es hoy parte esencial de una buena gestión financiera.