Tener acceso a oportunidades de negocio que impulsen el crecimiento de tu empresa no siempre depende solo del esfuerzo comercial. En Chile, uno de los caminos menos conocidos —pero sumamente efectivos— para acceder a contratos relevantes es participar en licitaciones privadas. A diferencia de las públicas, estas no están abiertas a todo el mundo, pero si sabes cómo posicionarte, podrías estar entre los proveedores seleccionados por las entidades del Estado.
En esta guía te contamos cómo funciona este tipo de proceso, qué requisitos se exigen, cómo se accede y qué estrategias puedes aplicar para ser considerado.
Las licitaciones privadas son un mecanismo de compra que utilizan los organismos públicos cuando una licitación pública ha sido declarada desierta o se ha producido un incumplimiento en un contrato previamente adjudicado.
En lugar de lanzar una nueva convocatoria abierta, la entidad estatal realiza un nuevo llamado, pero esta vez dirigido a un grupo acotado de proveedores.
Este proceso está regulado por la Ley N° 19.886 de Compras Públicas y su Reglamento, y exige que al menos tres empresas sean invitadas a presentar sus ofertas a través del portal Mercado Público.
Aunque ambas comparten la estructura formal (bases, criterios de evaluación, propuestas, adjudicación, etc.), existe una diferencia clave: el acceso.
Mientras que en una licitación pública cualquier proveedor puede participar, en la privada sólo quienes son invitados por la entidad compradora pueden enviar sus ofertas.
Esto no significa que el proceso sea menos transparente. De hecho, se publica igualmente en el sistema electrónico de compras y debe cumplir con los principios de igualdad, libre concurrencia y publicidad.
Este procedimiento se considera excepcional y solo se utiliza en ciertas circunstancias, como:
La licitación privada reutiliza las mismas bases del proceso público anterior, y permite a las entidades ahorrar tiempo y costos administrativos.
Aunque no puedes “postular” directamente a una licitación privada, sí puedes tomar acciones concretas para aumentar tus posibilidades de ser invitado:
Inscribirte correctamente como proveedor en ChileCompra y mantener actualizado tu perfil en el catálogo de Mercado Público es fundamental. Asegúrate de que tus rubros estén bien definidos y tus antecedentes comerciales actualizados.
Las entidades del Estado suelen invitar a proveedores que ya conocen o han tenido buenos resultados en procesos anteriores. Participar en licitaciones públicas —aunque no ganes todas— te posiciona como actor activo y confiable en tu industria.
Cuando logres adjudicar una compra, cumple con lo comprometido en tiempo y forma. Las entidades valoran proveedores que entregan un servicio o producto sin complicaciones. Esa reputación puede ser determinante para que te vuelvan a considerar.
Mientras más claro y profesional sea tu servicio o producto, más fácil será que una entidad te identifique como un proveedor idóneo para futuras compras. Esto cobra especial relevancia en industrias específicas como tecnología, mantenimiento, construcción o servicios profesionales.
Aunque no es público en términos de participación, el proceso sí mantiene varias etapas clave que aseguran control y transparencia:
La entidad realiza la publicación del proceso en el portal de Mercado Público, pero las invitaciones a participar son dirigidas específicamente a un grupo acotado de empresas.
Cada proveedor invitado presenta su oferta siguiendo las bases de licitación. Estas deben incluir aspectos técnicos, económicos, criterios de evaluación y plazos de entrega o ejecución.
Una vez cerrada la recepción de ofertas, la entidad evalúa las propuestas conforme a los criterios previamente definidos. El contrato se adjudica a la empresa que entregue las mejores condiciones para satisfacer la necesidad pública, sin dejar de lado aspectos como experiencia, calidad y costos.
Tras la adjudicación, se firma el contrato y se inicia la ejecución del servicio o entrega del bien. Dependiendo del monto y del tipo de licitación, es común que se exija una garantía técnica o de fiel cumplimiento.
Además de lo indicado en las bases particulares de cada proceso, existen requisitos generales que toda empresa debe cumplir para participar en licitaciones:
Uno de los requisitos más importantes, especialmente en licitaciones de mayor envergadura, es presentar garantías que aseguren el cumplimiento de la propuesta y del contrato.
Esto se puede hacer a través de boletas de garantía, pólizas o certificados de fianza.
Aunque requieren un posicionamiento previo y no están abiertas a todo público, las licitaciones privadas pueden ofrecer varias ventajas competitivas:
Si tu empresa ya tiene experiencia en ventas B2B, este tipo de procesos puede representar una excelente forma de consolidar relaciones comerciales con el sector público.
Además de lo ya mencionado, vale la pena considerar ciertos aspectos estratégicos:
Participar en procesos de licitación, especialmente en los privados, requiere preparación, cumplimiento y garantías claras.
En Maxxa entendemos lo importante que es contar con el respaldo adecuado al momento de postular.
Por eso, te ofrecemos herramientas financieras que agilizan tu participación, como la emisión de garantías técnicas, boletas de fiel cumplimiento y certificados de fianza, sin trámites engorrosos ni demoras innecesarias.
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