¿Podría ignorar la situación y esperar a ver qué sucede con el tiempo?
Si hay algo en lo que podemos ser enfáticos es en decirte que no debes dejar esto al azar, dado que las implicancias que tiene este tema no son menores; fuera de las posibles fiscalizaciones podemos sumar otros hitos como:
- Multas, intereses y reajustes que se podrían aplicar al momento de verse obligado a declarar.
- Fiscalizaciones que podrían convertirse en el tiempo en solicitudes mucho más complejas como las RAF (Revisiones de Actuación Fiscalizadora) ya su solo nombre suena complejo.
- Problemas en las solicitudes a bancos de productos financieros, ya que estos saben que tenemos observaciones y lo peor sin conocer el detalle.
- Problemas al querer participar de licitaciones que revisen tu comportamiento tributario, entre otras.
¿Qué hago si nunca me enteré de este problema?
Una de las razones más comunes por la que no estamos al tanto de esto es por la comunicación que el SII tiene con las empresas, por lo que te recomendamos que la información de contacto que maneje el SII de tu negocio, sea el del representante o dueño de la empresa, y no el del asesor o contador.
Esperamos que este artículo te sirva para poner en orden la comunicación de tu empresa con el SII y que puedas estar tranquilo con su situación tributaria, ya sea porque todo está en orden o porque tienes la posibilidad de corregir lo que el SII está observando. Y un último consejo, ya que estás revisando el año 2022: ¿Por qué no revisas un par de años atrás para que tengas todo bajo control?
Te invitamos a que diagnostiques la salud financiera y tributaria de tu empresa a través de nuestro Termómetro Financiero, una herramienta 100% gratuita que te entregará un completo reporte con análisis de tu información actualizada y consejos prácticos para que puedas tomar decisiones más acertadas con el fin de mejorar la salud de tu negocio. ¡Pruébalo ahora!
